Historia de un robo: 2ª parte | A mal tiempo buena cara!

Después de cualquier perdida, toca asimilar y superar (también con las cosas materiales!!)
Ya asimilé que me han robado, aunque ayer por momentos me pellizcaba deseando despertar de un mal sueño…
Ya asumí que probablemente no recupere mis cosas… y digo probablemente porque siempre hay una pequeñísima posibilidad de que cacen al ladrón con las manos en la masa en otro robo, y aparezca el botín completo! O que encuentren a alguien vendiendo mis cosas, lo cual podría tambien llevarme al ladrón.
o bueno, que ni si quiera sea tan malísima persona como para quedarse mis documentos de identidad, que no le sirven para nada, y los tire por ahí… Inchallah!

De cualquier forma, lo que realmente me ha dolido de todas las perdidas,
no es, ni el precio de mi portátil nuevo que hacía dos meses que decidí permitirme después de años trabajando en la mini pantalla de un notebook.
ni que nos hayan limpiado la cartera dejándonos con 200 dirham para volver a Merzouga,
ni que haya amanecido el día frío, no pare de llover y solo nos dejasen un par de chanclas a mas de 2.200 m de altura…
Lo que realmente me pinchó fué el robo de mis discos duros, 1 terabite y pico de documentos, trabajos, películas… y RECUERDOS en fotos.

La vida sigue y las cosas materiales van quedando en el camino, no obstante es triste, ya hubo otros robos, especialmente a extranjeros, de cámaras de fotos, dinero, teléfonos… que en el valor económico quedará solo como un número, pero en el valor emocional de muchos, quedará como una mala imagen hacia el festival, el pueblo, las gentes del lugar o hacia el país entero.

Sabemos que en un festival, reunión, celebración o aglomeración de gente son habituales los robos, aquí en Marruecos, y en cualquier parte del mundo, pero se tiende a crear un sentimiento de prejuicio nada favorable y cuanto menos acertado a todo lo que rodea al robo y al lugar.
Por eso, tras llorar todas las perdidas y escribir las primeras lineas de desahogo, quería estar segura de que, al poner un pié en la calle y salir de mi coche, no miraría a cada persona que me cruzara con mirada de sospecha, ni me parecieran todas las caras de ladrón, ni siquiera estar a la defensiva con la gente del lugar, ni que nadie (a excepción de la lluvia) me aguara el festival.

Hemos decidido quedarnos, y ver el Mussem. ya no tengo mas que perder!
mi cámara, que ayer no se separó de mi, sigue conmigo ayudándome a retener nuevos recuerdos gráficos y mi memoria se encargará de guardas otros que nadie me puede robar.
Por eso, con los 200 dirhams que nos quedan, hemos apartado una parte para hacernos con un par de botas de segunda mano bien calentitas. Nos y hemos puesto toda la ropa que no nos han robado para abrigarnos, y acaba de parar de llover.
Así que, estrenamos zapatos y nos vamos “de bodas”

¡ Al mal tiempo buena cara !
Alhamdulillah

mercado Imilchil
Puesto de Zapatos en el mercado del Mussem de Imilchil
mercado Mussem Imichi
mercado Mussem Imichil
c15 casa
mi coche-casa

Cuando se está viajando a otro país, es muy importante tu actitud hacia los contratiempos de este tipo, para afrontar el robo y poder seguir disfrutando.
Estas cosas pasan, en la puerta de tu casa y en el extranjero. Pon a prueba a un buen ladrón, y te limpiará los bolsillos, el coche y la casa.
Una vez perdido casi todo ¿que te impide seguir disfrutando?

Soy Alicia, el alma nómada que escribe este humilde blog.
Descubrí mi pasión por el desierto en 2010, y ahora vivo Africa.
Cambié el asfalto de Granada por las dunas de Erg Chebbi, en Marruecos, dónde combino una vida sencilla y tranquila en el desierto, con una vida viajera itinerante por el mundo.
Tengo una agencia de viajes alternativos. Fotografío y escribo.
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7 comentarios en esta entrada

  1. Que buena eres escribiendo y que buenas son tus historias.

    1. Gracias Lulu, me alegra que te guste. Espero verte mas amenudo por el blog 🙂

  2. Me habría de encontrar (espero que nunca!), pero no creo que pudiera tomármelo “tan bien” como tú.
    ¡Abrazos!

    1. Fue un gran esfuerzo por reponerme y dar el valor justo a las cosas materiales… la verdad.
      Pero llorar, lloré mucho. Ay! la impotencia!!
      Un abrazo Mercè, y gracias por pasar por aquí!

  3. Alicia, este relato, ha sido un bálsamo genial para estas situaciones… que casi tod@s los viajeros (apasionados versus descuidados) hemos sufrido alguna vez.
    GRACIAS POR LA TERAPIA !!!

    1. Cierto! A quien no le ha pasado alguna vez, jajaja!
      Pero todo tomado con actitud se lleva mejor, no?
      Eso si, a la madre que parió al ladrón “le pitaron los oidos” por días… porque no paré de mencionarla, jejeje

      Un abrazo!

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